La metáfora sugerida por Dudley Lynch y Paul Kordis

Hay tres tipos de peces: carpa, tiburones y delfines.

La carpa es dócil, pasiva y no se retira cuando es atacada ni toma represalias. Ella ni siquiera lucha cuando se le provoca. Actua con una actitud derrotista., se considera una “víctima del destino”. La carpa contribuye a la visión de un mundo escaso, no hay suficiente para todos y no tengo posibilidades de ganar.

Las carpas actuan como esas personas que en una negociación, siempre ceden, son los que reculan; en las crisis, se sacrifican a sí mismos. Juegan al ganar-perder, pierden para que el otro pueda ganar.

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La Declaración que la carpa hace por sí misma es: “Yo soy una carpa y creo en la escasez. Debido a esta creencia, no espero nunca hacer o tener lo suficiente.

 

En este mar también hay otro tipo de animal: el tiburón. El tiburón es agresivo por naturaleza, agrede cuando no es provocado. Su creencia es que no hay para todos, sólo para los más fuertes”, ganas o pierdes. El tiburón y la carpa retroalimentan su visión del mundo.

 

Los delfines son dóciles por  naturaleza. Pero se defienden cuando son atacados y si un grupo de delfines encuentra una carpa que está siendo atacada, defienden la carpa y atacan a sus atacantes.

Los verdaderos delfines son algunas de las criaturas más queridas de las profundidades. Tenemos la sospecha de que son muy inteligentes, el córtex asociativo del delfín, la parte del cerebro especializada en el pensamiento abstracto y conceptual, es mayor que la nuestra.

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El comportamiento de los delfines alrededor de los tiburones es legendario y probablemente se han ganado esta reputación. Haciendo uso de su inteligencia y astucia, pueden ser mortales para los tiburones. Nadan alrededor y golpean, nadan y golpean al tiburón usando sus narices bulbosas como clavos hasta que se desliza hacia el fondo sin poder hacer nada.

Golpean pero no “matan” e inmediatamente tienden la mano.  En el momento en que el tiburón muestra signos de estar dispuesto a colaborar, los “delfines” lo aceptan. Sin embargo, más que por su experiencia en la lucha contra el tiburón, eligimos al delfín para simbolizar nuestras ideas sobre la forma de tomar decisiones y cómo hacer frente a tiempos de cambios rápidos debido a las habilidades naturales de este mamífero a pensar de forma constructiva y creativa. ¿Los Delfines piensan? Sin duda. Cuando no consiguen lo que quieren, alteran su comportamiento con precisión y rapidez, a veces de forma ingeniosa para buscar aquello que quieren. Los Delfines buscan siempre el equilibrio, juegan al ganar-ganar, siempre tratan de encontrar soluciones que satisfagan las necesidades de todos.

 

El proceso de coaching tiene como objetivo ampliar las posibilidades de acción e interpretación del mundo, buscando formas diferentes de relacionamos con la realidad. Por medio de la reformulación de nuestras creencias, podemos llegar a escoger si actuamos como carpa, tiburón o delfín. Tú decides.