Cerca de un pequeño pueblo, había una casa muy sencilla, en lo alto de las montañas, donde vivía un viejo, sabio, narrador, un ser querido y respetado por todos los que vivían en esa región.

Un día, un grupo de muchachos traviesos y llenos de energía, tuvieron una idea:

“- Hoy, vamos a desacreditar a ese viejo! Vamos a demostrar que es capaz de cometer errores. Cogemos un pájaro, muy pequeño, lo ponemos en sus manos, nos acercamos y le preguntamos qué es lo que tenemos en la mano. Como él dice ser sabio, podrá responder. Aquí es donde le engañaremos: Cuando diga que es un pájaro, le preguntaremos si está vivo o muerto. Si dice que vivo, cerraremos la mano hasta matarlo y así le diremos que se ha equivocado pero si él dice que está muerto, abrimos la mano y el pájaro se irá volando. Así seguro que va a salir perdiendo “.

 

Y así lo hicieron. Atraparon al pájaro y se dirigieron, con euforia, a la casa del sabio. Se acercaron, todos felices creyendo en su victoria.

Uno de los chicos preguntó al viejo sabio:

“- Con las manos hacia la parte de atrás, ¿qué es lo que tengo en mis manos? . El miró, observó, pensó y después de un rato respondió. “- Un pajarito”

“- Bien hecho! -dijo el muchacho. -Ahora, dime, este pájaro está vivo o muerto “?

El anciano miró los ojos de cada uno de los chicos, y con voz serena pero llena de autoridad, dijo:

-¡Depende de ti! La vida o la muerte de esta ave está en tus manos “.

 

El uso que hacemos de las oportunidades, del aprendizaje y las experiencias que tenemos, está en nuestras manos Sólo depende de nosotros el destino de nuestras vidas.

 

Te propongo un juego. Las próximas 24 horas deja que en tu mente fluyan ideas positivas, creencias que te potencien en los diferentes ámbitos de tu vida; laboral, con tus hijos, con tu pareja, en tu actividad deportiva. Desecha con suavidad los pensamientos que consideras que no te ayudan en este cometido, te hacen sentir triste, desmotivado o con actitud negativa y pon en su lugar otros que si te ayudan a crear ese espacio de 24 horas de “solo” pensamientos positivos. Actúa con firmeza, determinación y sensibilidad. Trátate de la mejor manera posible. Adopta el papel de actor de una obra de teatro y actúa como si fueras a tener un gran día en compañía de todas las personas que te rodean. Valora lo sucedido al final de  la jornada. Quizás tengas una pequeña muestra de que, por varias horas, fuistes proactivo en tu vida y pasaron cosas que te llamaron la atención y te hicieron sentir de una forma especial. Puede que sintieras que por unas horas, el destino estuvo en tus manos. Por un instante, sentiste lo que experimentan las personas que realizan un proceso de acompañamiento personal con la metodología del coaching.