Pensamiento que oí hace poco en la terraza de un bar:

“¡Qué difícil es tratar con la gente! Le das todo, les dices lo que hay que hacer y no lo hace!”

¿Qué es lo que pasa?

Uno de los factores que hacen que el proceso del coaching sea mágico, es que los coachees asumen la responsabilidad de sus acciones, que a su vez transforman el entorno en el que viven, es decir, cambian la realidad. Pero, ¿cómo sucede esto? A través de la no resistencia.

Pensemos. ¿Cómo te sientes cuando estás presionado para hacer alguna tarea? La mayoría de las veces no obtenemos buenos resultados, ¿cierto? Incluso podemos decir que obtiene resultados, pero que la sostenibilidad de este mecanismo que funciona es por la fuerza Todo el control genera una forma en contra del control como ya dijo Skinner en su teoría del comportamiento.

La magia de coaching pasa por ser un proceso no directivo y nivelado. No directivo porque el coach no da consejos, órdenes, sugerencias y cualesquiera otros mandatos. Nivelado porque el coach no es mejor, ni está allí para “ayudar” al coachee a resolver sus desafíos.

La magia comienza a suceder cuando el coach le da al coachee el entorno adecuado para sentirse acogido, para que confie en el coach para hablar de sus problemas y para que sea capaz de reflexionar sobre la situación actual y otras posibilidades.

La segunda etapa de la magia se desarrolla cuando el coach le pide al coachee qué tareas se llevará a cabo entre las reuniones. Así que ahora, piensa: sientes que el otro escucha atentamente lo que dices, te proporciona espacio para la reflexión sin juicio, te ayuda a descubrir otros puntos de vista, tus limitaciones y tus fortalezas, y se te pregunta qué se puede hacer de manera diferente en relación a tus desafíos … ¡bingo! Hemos llegado a la no resistencia! Defines tus próximos pasos, sin estar obligado a nada. ¡Asumiendo el poder de la acción que está en tus manos!

El reto siguiente es mantener el proceso en ejecución por sí mismo: la aceptación, la reflexión y la acción. En un proceso de acompañamiento el coach es testigo de tu discurso, tus reflexiones, tus decisiones, de la elaboración de tu plan de acción, que promueves sesión a sesión, y de como tomas conciencia de tus avances.

 

Tu coach tiene en tu proceso de acompañamiento el mismo protagonismo que el espejo donde te peinas cada mañana.