¿Te has parado a pensar en lo que rige Tu vida? ¿Por qué tomas ciertas decisiones en detrimiento de otras, en qué situaciones te sientes cómodo y en cuáles no te sientes bien?

 

Si prestas atención, la respuesta a todas estas preguntas, inevitablemente, sacará a la luz las cosas que realmente valoras y que no renunciaría bajo ningún concepto y, si lo hiciste alguna vez, seguro que te sentiste incómodo. Estos son nuestros valores.

 

¿En qué situaciones de nuestra vida es importante ser conscientes de nuestros valores?

Me atrevo a decir que en todas, ya sea en el nivel profesional o personal.

Profesionalmente a menudo nos sentimos insatisfechos con nuestro trabajo, ansiosos, frustrados, y no nos damos cuenta de que esto es debido a que nuestros valores no son congruentes con los valores de la empresa en la que trabajamos y estamos de cierta manera forzados a actuar de una manera que lastima nuestros propios principios. Por esta razón, es importante que, antes de entrar en una organización sepamos qué valores guían sus prácticas y que éstos sean compatibles con nuestros propios valores. Una vez que estamos en la empresa, es importante identificar si el discurso es coherente con la práctica. A menudo, los valores presentados por la empresa no son consistentes con lo que observamos en las acciones de sus ejecutivos, líderes y otros miembros de la organización. En este punto es importante pensar si vale la pena seguir en esta compañía y renunciar a los valores que sí son importantes para uno.

 

Estas mismas cuestiones se plantean en nuestra vida personal, ya sea en las relaciones amorosas o de amistad. Compartir valores es esencial para el mantenimiento de estas relaciones.

 

En los procesos de coaching identificamos muchas veces que la gente no consigue caminar en dirección a sus objetivos, ya que no están alineados con sus valores. En general esto no es consciente y la persona no se da cuenta de que su mente inconsciente está impidiendo alcanzar una meta que no es consistente con las cosas que la persona valora, es decir, que terminará boicoteandose para no alcanzar una meta que dañe sus propios valores.

 

En resumen, cuánto más consciente eres de tus valores, más alineado estarás con tu mente inconsciente y más fácil será que te ayude.Te resultará más fácil mantener la motivación y perseverar.

 

Nuestros valores están estrechamente vinculados a nuestro sentido de identidad. Ellos nos dicen quiénes somos y por qué tomamos ciertas decisiones en nuestras vidas. En general son constantes durante la vida sólo pudiendo cambiar de posición en nuestra jerarquía de valores según que momento de nuestra vida.

 

Algunos valores son comunes a todas las áreas de nuestras vidas y pueden ser llamados valores fundamentales, mientras que otros dependerán del contexto. Por ejemplo, lo que es importante para nosotros en el área de la familia puede ser diferente en otras áreas de la vida.

También existe una diferencia entre “valores medios” y “valores definitivos” Muchas personas confunden estos dos tipos y terminan luchando por un valor medio y no alcanzan lo que realmente quieren. Por ejemplo, el dinero puede ser un valor medio y si uno no sabe porque está luchando por dinero cuando lo consigue, se puede sentir frustrado por no saber lo que realmente significaba este valor para él: la felicidad? Éxito? Poder? Libertad? Seguridad?

 

Los “valores” definitivos son los que hacen su vida rica y gratificante. Uno de los mayores desafíos es el hecho de que las personas fijan metas sin saber lo que realmente valoramos en la vida…… “¿Eso es todo?”

 

Y usted? ¿Usted sabe cuáles son sus valores definitivos? ¿Cómo percibe su vida personal y profesional en relación con estos valores? ¿Te dan el apoyo que necesita para una vida plena y satisfactoria?